“Somos efímeros, somos energía, somos física, somos química, somos seres vivos, somos elección, somos aquí y ahora “.
Así describiría yo la manera en que estamos presentes en el planeta Tierra.
Somos un organismo dotado de una bio-mecánica capaz de generar una energía que nos permite mantenernos “vivos”.
Me gusta usar el comparativo de un ordenador.
- Tenemos “hardware” (órganos, extremidades…). “Es genético-estructural, viene de serie y no “puede cambiarse”. (no podemos elegir nuestra altura o el grosor de los huesos).
- Tenemos “software”: “la educación que recibimos”. (cultura, lenguaje, religión, costumbres, nacionalidad…). Es algo que no viene de serie, no lo podemos elegir al principio, es totalmente programable y re programable, ya que es algo adquirido por copia y/o repetición. Llegado un punto es totalmente “una elección”.
Al igual que un ordenador, tenemos un procesador (cerebro) que recibe toda la información a través de los 5 sentidos en diferentes frecuencias e intensidades. Éste, según el “programa” (software) que tengamos instalado, la procesará y la transmitirá al resto de componentes afectando de un modo X a todo el conjunto.
Al estar todo conectado, una información del exterior será procesada por el cerebro y directamente afectará químicamente y físicamente al organismo creando diferentes repercusiones en la salud. En algunos casos en “beneficio” de la persona y en otros casos en detrimento.
Es decir, con esta metáfora, yo saco la siguiente conclusión:
Si nuestro “programa” procesa la información de un modo debido a toda esa programación no elegida e impuesta y por consiguiente nos sentimos de un modo, entonces es posible elegir re programarse y sentirse diferente.
Es una cuestión de conocer un nuevo programa de pensamiento “pro-salud mental”, un programa que te de unas herramientas de proceso diferentes a las que has usado hasta el momento y que te permitan saber las repercusiones en tu salud y poder elegir como sentirte en cada momento y situación.
La gran mayoría de nosotros/as tiene instalado el mismo programa. Ese programa basado en la posesión y el control, que nos hace vivir constante y mentalmente en el pasado, en un estado permanente de altos y bajos, con esa sensación de no estar en equilibrio e inmersos en esa infinita, dolorosa y mutante “búsqueda” de respuestas y de la llamada “felicidad”.
El resultado de eso es una exposición constante al dolor y sufrimiento.
Dicho programa, ya que es algo instalado desde que naces (no lo eliges), está en constante conflicto con eso que todo ser humano ansía, “la libertad” y que por causa-efecto te conviertes en “esclavo de ti mismo/a”, en una continua lucha contra ti y contra el resto.
¿Imaginas poder re programarte y tener el control total de tus pensamientos y emociones siendo “capaz” de crear un estado de bien estar mental constante?
¿Imaginas ser totalmente consciente de las repercusiones reales en tú salud que causa tú manera de pensar y/o actuar?
¿Te imaginas poder “no estar triste” por elección propia?
¿Te imaginas poder invertir realmente en tu salud mental y física?
¿Te imaginas llegar a un nivel de conciencia, donde la elección entre sentirte mal y hacerte daño, o no sentirte mal y no hacerte daño, sea tan simple como elegir entre beber un vaso con agua o beber un vaso con ácido?.
¡Pues, si tú QUIERES, tú PUEDES!.
Será como estudiar un nuevo idioma. Al principio hay una lucha entre el idioma adquirido (no elegido) y el que quiere instalarse nuevo (que has elegido), pero después de práctica y esfuerzo todo se automatiza. Y cómo en la mayoría de cambios que hacemos, no nos damos cuenta de los resultados hasta que el entorno se hace eco de ello.
Si automáticamente entras en un estado de tristeza puedes aprender a automatizar el no entrar en ese estado.
Y para finalizar, me gustaría formular una pregunta:
¿Qué serías capaz de hacer para no sufrir y sentirte libre?
¡El momento es ahora!
“No estoy aquí para mostrarte el camino, estoy aquí para mostrarte otro camino”