Uno de los pocos vestigios de arquitectura militar en el Prat, sigue mirando al mar a través del tiempo y su historia.
Tras recorrer 4 km desde el núcleo urbano hasta la costa, mientras hemos disfrutado de un agradable paseo por espacios naturales y se nos ha pedido la vista hacia los huertos y plantaciones de alcachofas, después de pasar por la Ricarda, por el mirador de los aviones o de ver no demasiado lejos, el Edificio de Telegrafía…llegamos al antiguo Cuartel de Carabineros.
El tiempo parece no haber pasado tras una primera mirada rápida. El edificio del cuartel pese a estar semiderruido en la actualidad, sigue erguido mirando al mar, casi a pie de arena y es inevitable la sensación de viajar en el tiempo ante esa edificación de origen militar, rodeada de vegetación de marisma y con el Mediterráneo de fondo. Sin duda, el marco paisajístico con vistas al Parque Agrario y al Aeropuerto, dota al lugar de una identidad propia.
“El Real Cuerpo de Costas y Fronteras se fundó en marzo de 1829 y en el 1933 dejó de tener carácter militar”
El Cuerpo de Carabineros en su origen se dedicaba a velar por la seguridad de la costa, al rescate de naufragios y a vigilar el contrabando de alcohol y tabaco principalmente, ya que ambos se gravaban con altos tributos.
El cuartel estaba formado por tres edificios de planta baja: un pabellón principal paralelo a la costa y dos laterales dispuestos de manera perpendicular que forman en conjunto un amplio patio central abierto al mar.
Llegó a contar con un pozo, un depósito de agua y un lavadero. Albergó a más de 100 personas, a guardias y sus familias, que pese a la singular belleza del lugar, se vieron sometidas a unas condiciones de vida en ocasiones muy duras, debido a la situación geográfica de la edificación dentro del delta, situado en la desembocadura del rio, sus habitantes se veían afectados por numerosas inundaciones y la profusión de enfermedades como la Malaria causada por la picadura de los mosquitos de la marisma.
“El Cuerpo de Carabineros Reales para reprimir el contrabando y vigilar la costa se mantuvo fiel a la República en 1936, hecho que precipitó su disolución al finalizar la Guerra Civil.”
Se cuenta que los antiguos carabineros apoyaron a la República en 1936 y al finalizar la Guerra Civil pagaron las consecuencias viendo disuelta su institución. El edificio pasó entonces, en 1940, a ser ocupado por la Guardia Civil, los carabineros que no fueron expulsados se incorporaron al nuevo cuerpo, hasta que a principios de los años 70 del pasado siglo es abandonado y desmantelado.
En la actualidad se conservan la fachada principal y las dos laterales y se puede seguir intuyendo su gran patio central, no obstante, la erosión provocada por su cercanía al mar ha ido deteriorando la edificación, haciendo necesarias labores de conservación en el perímetro de la fachada y las cornisas.
Pero, pese a todo, como dijimos al principio, tanto el antiguo Cuartel de los Carabineros junto a la Casa del Semáforo situada casi al lado, confieren al paisaje una singular belleza. Recortado por cielo, mar y marismas sigue desafiando el paso del tiempo.