LA BOTIGA inaugurada el 14 de OctubreAyer por la tarde se inauguró La Botiga, antiguamente llamado Punt Solidari, una nueva idea de ayudar y cuidar a ciudadanos de nuestro pueblo.
La Botiga supera el modelo asistencialista y adopta un modelo de autoservicio (o venta asistida). Es decir, los beneficiarios no recogen lotes de alimentos, sino que, a través de un sistema de puntos, eligen ellas mismas los productos que necesitan. Los puntos, que equivalen al dinero para hacer la compra y para los que se ha elegido el nombre de «Ricarda» por la vinculación de La Botiga en el territorio del Prat, les son asignados a través de la hoja de prescripción de servicios sociales, en función de la situación de cada persona o família, experiéncia previa del Punt Solidari.
La Botiga acaba de empezar a funcionar con la voluntad de ir construyendo progresivamente 1 modelo regido por los principios de la gobernanza cooperativa, y con Criterios sociales, comunitarios y de Criterios de sostenibilidad. La Finalidad última es generar un espacio inclusivo, abierto a toda la ciudadanía, donde cualquier persona pueda ir a adquirir los productos que necesita, con el soporte de los servicios municipales de acción social, por un sistema de puntos, o directamente con los cauces habituales de pago en caso de no encontrarse en situación de vulnerabilidad económica.
La puesta en marcha de La Botiga durante en 2021 es fruto del trabajo Iniciado con el programa de soporte alimentario previo, el Punt Solidari, que se inició en 2012, con el soporte de Cáritas y la Cruz Roja. El Punt Solidari se basó inicialmente en el reparto de lotes de productos básicos, pero durante los últimos años, especialmente desde 2017, empezó a evolucionar hacia modelos menos asistencialistas, de atención integral centrada en la persona y de dimensión comunitaria. Esta reflexión y trabajo previo es lo que desembocó posteriormente a la inclusión del proyecto de La Botiga en el Plan de Actuación Municipal (PAM) 2020-2023 .
Esta evolución del modelo del programa de garantía alimentaria también ha coincidido con el aumento de las personas que son beneficiarias. El Punt Solidari empezó atendiendo 200 familias al mes, una cifra que ha aumentado hasta las 500 del año 2021, que agrupan cerca de 2.000 personas. Estas mismas personas son los que ahora son usuarias y cogestoras de La Botiga, un 55% de las cuales son mujeres y el 45%, hombres. En este sentido, tenemos que destacar que también se tiene en cuenta sobre la perspectiva de género en trabajar el empoderamiento de las personas beneficiarias. Otro dato relevante es que más de 1 tercio de las personas beneficiarias son menores de 16 años. La Botiga es un programa municipal, para la gestión del cual el Ayuntamiento del Prat colabora con diversas entidades y organizaciones sociales, además de involucrarse sus propias personas beneficiarias. La gestión del programa municipal está delegada a la Asociación Bienestar y Desarrollo (ABD), organización no gubernamental y sin ánimo de lucro que trabaja desde hace más de 40 años para reducir las desigualdades y la vulnerabilidad social y sanitaria a través de más de 100 servicios y programas que dan soporte a más de 120.000 personas cada año.
Además, con la colaboración de la Fundación Espigadora, especializada en el reaprovechamiento de alimentos, principalmente frutas y verduras de los campos de cultivo en buen estado pero no comercializables, que también trabaja la inclusión social de personas en riesgo de exclusión. El programa está financiado por el Ayuntamiento de El Prat, que ha invertido 366.351 euros en las obras para adecuar el nuevo espacio de La Tienda y el mobiliario y material necesario y que destina 413.500 anuales más a la gestión del proyecto, delegada en ABD. También se cuenta con el apoyo económico de la AMB.